Señales de que te estás perdiendo la vida

Señales de que te estás perdiendo la vida

Cuando eras un niño, ¿querías crecer pronto para sentirte el dueño de tu vida? Si es así, ¿cómo te está resultando eso? Con suerte, va muy bien y estás viviendo la vida de tus sueños. Pero para el resto de los mortales a quienes su sensación de realización personal parece no satisfacerle, aquí hay 12 señales de que podrían estar desperdiciando su vida … pero no están pudiendo notarlo:

1. Pasas demasiado tiempo haciendo cosas que no deberías estar haciendo.

Mirando las redes sociales, viendo series, tomando en exceso, comiendo snacks poco saludables… Y la lista continúa. Echa un vistazo serio a tu vida y respóndete: ¿Dónde pasas la mayor parte de tu tiempo? ¿Y  eso te sirve para tu plan? ¿Te está conduciendo a una vida mejor? ¿Estás sentando las bases para un futuro brillante? Si no es así, entonces necesita reevaluar tus actividades rutinarias y realizar cambios.

2. Te encuentras quejándote mucho.

Conozco personas que están constantemente abrumadas con la vida y nunca dejan de comentarlo, ¿Eres una de esas personas? ¿Te quejas de tu trabajo, tu jefe, tu salario, tus vecinos o tu pareja? Si lo haces, entonces no estás haciendo otra cosa que exudar energía negativa. La negatividad no cambia las cosas. Te mantiene atascado. Así que cambia tus pensamientos y comienza a enfocarte y hablar de lo que aprecias de tu vida, no de lo que no te gusta.

3. No alimentas tu mente.

Si no aprendes nada nuevo o no te evalúas y creces continuamente como persona, es probable que estés estancado, como un estanque de agua que no circula y se vuelve verde. Eso es lo que hace tu mente si no la mantienes activa y aprendes cosas nuevas. Los desafíos positivos en tu vida expandirán tu mente, en vez de mantenerte desanimado o atrapado en un punto muerto.

4. Tienes muchas conversaciones internas negativas.

Aunque no lo parezca, hablar contigo mismo puede crear o destruir tu vida. Como dijo Henry Ford, “Si crees que puedes, o si crees que no puedes … de cualquier forma, tienes razón”. Si te dices a ti mismo que eres lo suficientemente inteligente como para obtener un ascenso o comenzar un negocio, entonces “estás en lo correcto”. Si en cambio, te dices a ti mismo que estás demasiado cansado para esforzarte en cambiar tu vida, entonces “tienes razón”. Lo que sea que te digas a ti mismo se convierte en tu realidad. Así que observa cuidadosamente lo que te dices a ti mismo, porque encontrarás que tu vida siempre coincide con tus pensamientos.

5. No sientes inspiración o entusiasmo

¿Tienes pasión por algo? Conozco a mucha gente que piensa que no tienen pasión. Pero ese nunca es el caso. Lo cierto es que la mayoría de las veces las personas no tienen claro qué les gusta  de verdad hacer. Entonces necesitas redescubrir lo que te entusiasma, lo que disfrutas, aunque sea algo simple y cotidiano y ​​luego hacer más de eso. Verás como poco a poco comienzas a animarte y sentirte más energizado.

6. No planificas para tu futuro.

Si bien siempre es bueno vivir en el “ahora” y “estar en el momento”, a veces es necesario mirar hacia adelante para ver hacia dónde quieres ir. Si no tienes una meta o un plan, entonces eres como un bote que vaga sin rumbo fijo en el océano esperando terminar en algún lugar bueno. Pero hacer eso no te permite motivarte hacia un objetivo.  Una guía paso a paso para llegar a donde quieras ir puede sumar a tus anhelos. Al igual que un GPS te lleva a un destino, necesitas tu propio GPS interno para guiarte.

7. Pasas demasiado tiempo con personas que no contribuyen a tu crecimiento.

Es fácil quedarse con gente que no te hace sentir mejor. Pero si sigues haciendo eso, entonces permanecerás estancado o a la deriva. Me gusta llamarlos “Vampiros energéticos”, personas que succionan tu tiempo, atención y energía y no te dan nada positivo a cambio. En su lugar, busca gente orientada al crecimiento para estar cerca de ellas y en la misma sintonía.

8. Eres adicto a tu teléfono.

Claro, los teléfonos celulares son aparatos geniales que pueden dejarnos en trance cuando los usamos. Si bien es divertido y útil tenerlos, piensa en todo el tiempo que estás perdiendo con tu teléfono. Peor aún, piense en todas las relaciones que podrían verse afectadas. Tal vez estés enviando mensajes de texto o buscando en Internet mientras cenas con tu pareja o tus amigos. Si lo haces, te estás perdiendo del presente, de un tiempo significativo que puedes pasar con tus seres queridos, o quizás del tiempo que podrías dedicar a hacer un plan para tu futuro.

9. Gastas dinero en cosas que no importan.

Existe una diferencia entre una “necesidad” y un “deseo”. Estoy seguro de que todos aprendimos eso en nuestra tierna infancia. Sin embargo, en la sociedad actual, hemos borrado las fronteras bastante. De hecho, conozco personas que no pueden pagar su hipoteca, pero que a pesar de ello tienen los artilugios más elegantes del planeta o un auto del año. Si te paras a pensarlo, hay muy poco que realmente necesitamos: La comida, el agua, el refugio y el amor son algunas de esas cosas. Todo lo demás son sólo agregados. Así es que chequea en lo que estás gastando tu dinero y mira si puedes hacer ajustes. Tal vez puedas usar el dinero que ahorras para invertir en tu futuro.

10. No duermes lo suficiente.

No es necesario ser médico para saber cuán vital es el sueño en el bienestar humano: El sueño es crucial para una buena salud. Si estás demasiado ocupado para dormir lo suficiente o si simplemente tienes la mala costumbre de quedarte despierto hasta altas horas de la madrugada, debes volver a evaluar tus hábitos, pues ello puede causar desde menor concentración hasta un incremento en el estrés, enfermedades cardiovasculares y mayor predisposición a pensamientos depresivos.

11. No estás cuidando tu cuerpo.

No sólo el sueño es esencial para su salud, también lo es la alimentación y el ejercicio. Sé que no te estoy diciendo nada que no sepas, pero llevar una dieta balanceada y saludable y mover tu cuerpo, realmente tiene más efectos positivos que la pérdida de peso. Afecta tu actitud mental y tu bienestar general. Así que echa un vistazo a tu dieta y nivel de actividad. Tal vez descubras que hacer algunos pequeños cambios mejorará enormemente tu vida.

12. Estás viviendo una vida que no te gusta.

La mejor forma de medir el éxito es por el nivel de felicidad de alguien. ¿Estás feliz? Si la respuesta es NO, ¡Entonces deberías cambiar algo!  ¡Tu vida puede ser satisfactoria y motivante! Entonces, si no disfruta de la vida, echa un vistazo a algunos de los cambios que puede hacer para llevarte a un lugar mejor.

Si alguno de estos puntos te identifican, no te desesperes. Ya estás imaginando que deberías hacer algunos cambios en tu vida. Pero el primer cambio que necesitas hacer es deshacerte de la idea de que no puedes hacerlo. Muchas veces, tu mayor obstáculo son tus propias creencias limitantes respecto de ti mismo y de lo difícil que es cambiar todo en tu vida. Así es que comienza allí. Cambia tu forma de pensar y sentir, ¡Y luego cambia tu vida!

Cuando eras un niño, ¿querías crecer pronto para sentirte el dueño de tu vida? Si es así, ¿cómo te está resultando eso? Con suerte, va muy bien y estás viviendo la vida de tus sueños. Pero para el resto de los mortales a quienes su sensación de realización personal parece no satisfacerle, aquí hay 12 señales de que podrían estar desperdiciando su vida … pero no están pudiendo notarlo.